La situación de las plantas en el jardín
Para
situar las plantas en tu jardín es primordial conocer cuáles son las
condiciones ideales para situar las plantas. Para ello, es imprescindible
que la parcela sea un lugar muy soleado, con buena tierra y protegido
del viento.
Antes
de plantar, se deben conocer las características del suelo. Así, dependiendo
del tipo de plantas que crezcan en un terreno, se podrá indicar su calidad
y naturaleza. Si, por ejemplo, en un jardín crecen rododendros y azaleas,
la tierra es de carácter ácido. Cada planta necesita y muestra preferencia
por un tipo distinto de suelo. También existe la posibilidad de que
en un lugar se presenten más de un tipo de suelo. De esta forma, se
puede aprovechar cada uno de los espacios y plantar diferentes variedades
de flores. Para conocerlos, se debe hacer con anterioridad una prueba
de suelo.
Qué cultivar y dónde
La mayor
parte de las plantas se adaptan a todo tipo de suelo y toleran los terrenos
fértiles, siempre que no sean ni muy húmedos ni muy secos durante un
periodo de tiempo muy largo. Las plantas más frágiles son las que no
soportan la cal.
La exposición al viento y las temperaturas dependen también de la situación
del jardín.
Se debe tener en cuenta que estos factores influyen en el desarrollo
las plantas, y las ráfagas de viento pueden dañarlas. Un buen truco,
antes de comprarlas, es asomarse al jardín de los vecinos y tomar buena
nota de lo que allí crece.
Orienta tu jardín
Según la
orientación del jardín, las plantas recibirán la luz del sol durante
más o menos tiempo. Lo ideal sería que las plantas estuvieran expuestas
a los rayos solares la mayor cantidad de tiempo posible. Esta orientación
tiene un inconveniente: sufrirá fuertes vientos aunque, generalmente,
de naturaleza cálida.
La peor orientación resultaría la que dejase al jardín sin la incidencia
directa de los rayos del astro rey, o si predomina la sombra durante
la tarde. Esta orientación suele ir acompañada de vientos fuertes y
cortantes.
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